por Nora Camara | Nov 23, 2020 | ONCOLOGÍA
La quimioterapia es, como su nombre indica, una terapia o tratamiento médico basado en el uso de sustancias químicas
. Dicho tratamiento está asociado al uso de fármacos citotóxicos -son tóxicos para las células- para el tratamiento del cáncer.
La quimioterapia como única modalidad de tratamiento del cáncer es una terapia paliativa, raramente cura al paciente. Por eso, el objetivo principal del veterinario oncólogo es tratar la enfermedad con el uso de quimioterapia ⚗️ y mantener o mejorar la calidad de vida del animal el máximo tiempo posible.
El crecimiento tumoral inicial es muy rápido y abundante, hasta llegar un momento en el que ralentiza. Por eso es tan importante acudir al especialista nada más descubrir un bulto. El tratamiento en esa fase inicial de crecimiento es fundamental.
Debido al ciclo de división celular que experimenta un tumor desde su inicio, cuando menor sea el tamaño del tumor, mayor será su sensibilidad a la quimioterapia.
Las dosis de quimioterapia suelen darse a intervalos regulares, influenciados por el tiempo que necesita el tejido “normal” -como pueda ser el gastrointestinal y médula ósea- y así poder recuperarse.
No todas las células tumorales se ven afectadas por la quimioterapia, por eso entre cada administración de quimioterapia dichas células seguirán dividiéndose sin control.
Los efectos anticancerígenos de la quimioterapia influyen directamente en la disminución del tamaño del tumor, al igual que sus efectos secundarios -dañinos- sobre el organismo del animal.
La dosis de quimioterapia debe ser bien calculada para optimizar sus ventajas y disminuir sus efectos secundarios que en algunas ocasiones son muy agresivos. Y no se debe olvidar que también se produce una resistencia a los fármacos empleados.
Cada paciente experimenta unos efectos secundarios diferentes, aunque se podría generalizar que unos padecerán sobrepeso, otros caquexia tumoral y otros, síndromes paraneoplásicos.
Todo especialista tratará al paciente por diferentes frentes: cirugía, quimioterapia, radioterapia, control de la nutrición, etc.
por Nora Camara | Nov 20, 2020 | ONCOLOGÍA
Si bien es cierto que descubrir un “bulto” preocupa al propietario de un perro o gato, no digamos ya escuchar la palabra “tumor” o, en el peor de los casos, un diagnóstico de cáncer. Es necesario tener claro el concepto entre bulto, tumor -que puede ser benigno o maligno- y cáncer, para evitar el miedo y la angustia que esas palabras generan en el propietario del animal.
¡HE DESCUBIERTO UN BULTO!

Bien, no pasa nada. Hay muchos tipos de bultos que no son tumores y mucho menos un cáncer. Los bultos son en ocasiones simples quistes o acumulaciones de diferentes materiales como grasa, pus, material de origen sebáceo o incluso acumulaciones de líquido como en el caso de los gangliones. Si se observa un “bulto”, el propietario debe acudir a la clínica para que el profesional haga su evaluación y en caso de sospecha, ya se derivará a un especialista. ¡Pero que no cunda el pánico!
TUMORES Y CÁNCER


Los tumores son neoplasias (neo = nuevo) y (plasia = formación) es decir una masa en crecimiento o formación de células que comienzan a reproducirse de forma acelerada con respecto al resto. Por eso, es una “nueva formación” de tejido más conocida como tumor.
TUMOR BENIGNO: masa de tejido de una parte del organismo cuyas células sufren un crecimiento anormal pero no invade ningún otro tejido. Suele estar rodeado por una capa fibrosa y no tienen ninguna función fisiológica.
TUMOR MALIGNO: masa de tejido sin función fisiológica, de una parte del organismo cuyas células sufren un crecimiento anormal descontrolado y va invadiendo el tejido adyacente. Además tiene la capacidad de dispersar o diseminar sus células “dañadas” que llegan a diferentes puntos del organismo en lo que se conoce como proceso de metástasis. Llegados a este punto, el cáncer ya es una enfermedad que afecta gravemente al paciente. Además hay que establecer un análisis por citología y biopsia 🔬, para concluir un diagnóstico, grado de malignidad y tratamiento.
¿POR QUÉ HA AUMENTADO TANTO EL CÁNCER EN LOS ÚLTIMOS AÑOS? 

Estadísticamente el cáncer ha aumentado en los últimos años de forma paralela a la duración de la vida en perros y gatos. Viven más tiempo (16 a 17 años en perros 🐶 y 19 a 20 años en gatos 🐱) y probablemente esta longevidad sea debida a:
Mejoras en la nutrición y tipo de alimento disponible.
Planes de vacunación y desparasitación más efectivos.
Mejora en el diagnóstico de las enfermedades y en su tratamiento.
Aumento de la dedicación de propietarios a sus mascotas.Por tanto no es que ahora haya más incidencia de cáncer, es que antes perros y gatos no vivían lo suficiente como para que se pudieran desarrollar ciertas enfermedades asociadas al envejecimiento o a la exposición de ciertos factores que pudieran fomentar la aparición de tumores y/o cáncer.
PRINCIPAL CAUSA DE MUERTE 

El cáncer es la principal causa de muerte en pequeños animales de edad avanzada desde que se viene experimentando dicha longevidad. Por otro lado, hubo un amplio estudio realizado en 2.000 perros, donde el 45 % de los individuos mayores de 10 años murieron de algún tipo de cáncer; y sin tener en cuenta el factor edad, el 23 % de esos perros. En el caso de los felinos 🐱, este dato asciende hasta el 32 %. A la vista de los resultados, es necesario vigilar el estado del animal especialmente en el caso de razas propensas a ciertos tipos de tumores y/o cáncer, especialmente durante la etapa senior y si no se ha esterilizado al animal.
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